"COMA Y PUNTO SUSPENSIVO" (Breve obra teatral)
- Neresmia

- 11 sept 2015
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 15 nov 2020
“Coma y punto suspensivo”
Breve obra teatral
Dramaturgia por Nerea L.R. (Neresmia)
Personajes:
Sandra: 48 años
Pedro: 16 años
Linda: 22 años
Escenario negro. La escena parte sin nada en el espacio
Sandra: No podemos separarnos, compartimos el aire (le toca el hombro a Pedro)
Pedro: (apoya su mano sobre la mano de Sandra) usted huele a primavera
Sandra: (saca su mano de su hombro) Mira, mira lo que te compré… (saca una camisa de cuadros estilo grunge) … te gusta?
Pedro: (la mira en silencio y asiente con la cabeza)
Sandra: (le quita la polera, Pedro sonríe levemente. Le pone la camisa) Ahí está… (silencio) en qué momento creciste? Eres un hombre, ya pasaste mi estatura…
Pedro: No sé, usted siempre ha sido bajita
Sandra: (chistosa, coqueta) Oye! no seas mal educado! jajaja… Dame un abrazo
Pedro abraza a Sandra. Apagón. Entra Linda. Es una mujer de unos 22 años, muy bonita y parecida a Sandra.
Voz en off de Linda: Está todo bien?
Se enciende la luz. Sandra está acostada en una camilla de hospital; no se mueve, tiene los ojos cerrados. Linda ve a Pedro abrazando a Sandra y él se quita rápidamente, nervioso porque lo hayan descubierto.
Linda: Está todo bien joven? (Pedro asiente) Vine a cambiarle el medicamento a la señora
Pedro: (nervioso) Sí… sí… Gracias (se va a una esquina y mira por la ventana)
Linda: Está nublado ah?
Pedro: sí
Linda: Nunca había pasado que el invierno durase tanto… ya estamos a finales de Septiembre, debería hacer calor…
Pedro: sí?
Linda: (silencio) Y cómo se ha portado la señora? (va donde Sandra y le acomoda la almohada, luego la limpia con un trapo húmedo. En ese momento Pedro se da la vuelta y ve a Sandra medio desnuda y cómo Linda la limpia. Pedro se queda mirando la escena, nervioso, no responde). Joven?
Pedro: (espabila) Ah! Eh… Bien… bueno, nada nuevo, no se ha movido…
Linda: Claro, es lo que pasa cuando se está en coma jaja (se ríe tímidamente, al ver que Pedro no reacciona, se detiene avergonzada)
Silencio, Pedro se acerca a Sandra y le da un beso en la frente
Linda: (arrepentida, incómoda) Bueno, me voy, cualquier cosa me llama
Linda sale. Pedro se queda con Sandra, con su cara muy cerca de la suya. La mira detenidamente, muy cerca. Acerca su boca a la boca de Sandra.
Pedro: (susurra) Perdónala, no lo dijo en serio… (pausa) Eres tan bonita, se me olvida que…
Cambio de luces. Sandra abre los ojos y se levanta. Toma a Pedro de los hombros. Están muy cerca, casi rozando sus labios.
Sandra: (se aleja lentamente) Eres un niño hermoso
Pedro: Niño?
Sandra: Aún no eres un hombre, eres un niño… mi niño
Pedro: Pero…
Sandra: Pero nada, tienes que prepararte para ir al colegio
Pedro: No quiero! Me quiero quedar contigo! todo el día! toda la noche! quiero estar contigo! (llora)
Sandra: (tono agresivo) A ver niño malcriado! No me subas el tonito! Ahora deja de llorar como niñita, ponte el uniforme y anda a colegio! No puedes seguir faltando!
Pedro: Pero… (manipula) me duele la cabeza…
Sandra: No me importa… Con esa actitud de víctima te pareces a tu padre, siempre manipulando a la gente!
Pedro: No me compares con él! Nunca voy a ser como ese señor!
Sandra: Todos los hombres dicen lo mismo... Ya! Partiste!
Cambio de luces. Entra nuevamente Linda. Ve a Pedro llorando apartado de la cama.
Linda: Ay, se me olvidó cambiarle los medicamentos a la señora… Vine a eso denante y terminé aseándola… jaja…
Pedro: (se recupera del llanto) No importa Linda
Linda: Se sabe mi nombre?
Pedro: En realidad te decía linda porque eres linda, pero si es tu nombre, mejor todavía.
Linda: (se sonroja) Ay, joven… y usted es Pedrito, no?
Pedro: Pedro
Linda: Ah claro… disculpe
Pedro: (se acerca a ella) Por favor tutéame, tenemos casi la misma edad.
Linda: (se percata de que estuvo llorando) Bueno… Oye… Qué te pasó? (le seca las lágrimas)
Pedro: Nada… Soy un hombre muy sensible y no me es fácil llevar una situación así… Cómo quisiera tener a alguien que me abrace… ya que ella (señala a Sandra) no puede.
Linda lo abraza. Pedro mira a Sandra fijamente y acaricia la espalda de Linda, como queriendo sacarle celos. Sandra abre sus ojos, cambio de luces.
Sandra: Me sorprende que seas capaz de acercarte a una mujer así…
Pedro: (sin dejar de abrazar a Linda) Así cómo?
Sandra: Así… mira su pelo grasoso, su piel llena de granos, sus bigotes… Qué repugnante!
Pedro: (enojado) Ella no tiene nada de eso! Es muy linda! Es Linda, mi Linda!
Sandra: Estas jovencitas siempre buscan a los más débiles… acaso eres débil?
Pedro: No… no soy débil!
Sandra: Con cuántas personas se habrá metido esta mujer? Quizás hasta con sus pacientes… Tocando el cuerpo de hombres enfermos… Quizás qué cosas asquerosas se habrá pegado!
Pedro: Ella no es así, es limpia! (en ese momento siente algo pegajoso en sus manos)
Sandra: Seguro?
Pedro (se aleja de Linda lentamente. Esta se ha convertido en un monstruo pegajoso, con los ojos salidos y la mandíbula chueca. Respira fuerte. Pedro grita) Aaaaaaaaaaaa!!!!!!!
Sandra: Viste? Jajajaja (se ríe)
Pedro: (sigue gritando desconsoladamente) Aaaaa!!! Nooooo!!!!! Alejateeeeeee!!!! Fea! Feaaaa!!!!!
Sandra: Yo te lo advertí, Pedrito, Pedrín… Te lo dije… Así son esas mujeres… se aprovechan de ser jóvenes y lindas pero están sucias. No distinguen a quién tocar y a quién no…
Pedro: Pero… No entiendo!
Sandra: Te engatusan como Pincoyas[1] y luego te roban todo, se llevan todo, te llevan enterito pa’ lo profundo del océano… Así como tu padre…
Pedro: Yo no quiero ser como mi papá… quiero estar contigo! (sigue llorando desconsoladamente)
Sandra: (se para y lo acoge, lo abraza) Ya… shhh… tranquilo… ya va a pasar mi niño… No pasa nada... Ya estás aquí conmigo… No voy a dejar que nada malo te pase, ninguna mujer te ahogará en sus aguas… shhh… (canta “Luchín” de Víctor Jara, Pedro se calma) Frágil como un volantín, en los techos de barranca, jugaba el niño… Pedrín (ambos se ríen) con sus manitos moradas…. Con la pelota de trapo, con el gato y con el perrooo… el caballo lo mirabaaa…
Apagón breve, cambio de luces. Está Pedro durmiendo en una silla, apoyado en los pies de la cama de Sandra, Linda teje un chaleco pequeño. En la radio suena “Luchín” de Víctor Jara, Linda tararea.
Linda: Qué dormilón Pedro…
Pedro: (despertando, confundido) Qué hora es?
Linda: Las 3 de la tarde…
Pedro: No suelo dormir hasta tan tarde… Después me cuesta dormir en la noche… (observa el chaleco que teje Linda) Y eso? Para quién es?
Linda: Para un niñito… Un bebé
Pedro: Qué bebé?
Linda: No sé
Pedro: Conoce a algún bebé?
Linda: No... Pero nunca se sabe…
Pedro: (silencio) Qué pasó anoche?
Linda: Te pusiste a hablar cosas extrañas… Algo sobre sirenas, oceano… Tenías fiebre, así que te di algo para bajarla… Te apoyaste en la cama de la señora Sandra y yo me fui, te quedaste dormido enseguida…
En ese momento Sandra comienza a convulsionar, vomita. Acude rápidamente Linda a ayudarla, no se da cuenta de que lleva la lana del tejido y este se va destejiendo a medida que limpia y ayuda a Sandra. Pedro se mantiene en un rincón, asustado, en shock.
Linda: (acelerada) No pasa nada… no pasa nada… Voy a llamar al doctor para que venga a chequearla… (se va corriendo)
Pedro: (toma la mano de Sandra, llora) Nooo, ya po… Shhh! (le limpia el vómito con lo que encuentra) Detente! No sigas así!
Cambio de luces. Aparece Sandra atrás de Pedro.
Sandra: Déjala…
Pedro: (la mira, confundido) Pero…
Sandra: Shhh… mi niño… no se puede luchar contra la naturaleza… Deja que pase lo que tenga que pasar
Pedro: No entiendo nada… no entiendo nada!
Sandra: No hay nada que entender, a veces no es necesario entenderlo todo… Yo aun no entiendo esto
Pedro: Qué cosa?
Sandra: Esto… Quién es ella (señala la camilla, donde hay un cuerpo tapado por una sábana blanca)
Pedro: Es usted
Sandra: Yo estoy aquí
Pedro: Pero recién estaba allá… estaba tiritando y vomitando!
Sandra: No sé de qué estás hablando, he estado todo el tiempo contigo, aquí
Pedro: No! eso no es verdad!
Sandra: (vomita, Pedro se acerca a ayudarla, Sandra grita cuando la toca) Noo!!! Déjame sola! Déjame en paz! (pedro la fuerza para que la abrace) Nooo!!! Ricardo! Noooo!!!
Pedro: (se aleja) Ricardo?
Sandra: (llora y canta) Frágil como un volantín... En los techos de barranca… jugaba el… (se le olvida la letra) el… el… (se angustia) el…. el…
Pedro: Ricardo?
Se escucha desde la cama un maullido de gato, sufriente. Pedro se percata y se acerca. Levanta la sábana y es un muñeco de bebé, maúlla como gato. Pedro aprieta el pecho del muñeco
Muñeco: (sigue cantando la canción donde Sandra quedó pegada) Jugaba el niño Luchín…
Sandra: (se acuerda y sigue cantando) Con sus manitos moradas… con la pelota de trapo… con el gato y con el perro…
Pedro sale de la sala. Entra a una sala de parto. Está Sandra, cuando joven, con look noventero pariendo un bebé (a Pedro). Acude Pedro a ayudarla, le da la mano. Está Linda, vestida distinta, con look noventero, es la matrona.
Pedro: Vamos, puja! puja! Vamos! mi amor!
Sandra: Aaaaa! (puja, grita, suda)
Linda: (toma al bebé, que no llora) Aquí está su hijo, felicitaciones (se lo entrega a Sandra)
Sandra: (emocionada, a Pedro) Mira Ricardo, aquí está nuestro hijo… criatura hermosa…
Pedro: Me voy, no puedo con esto (sale)
Sandra: Ricardo! Ricky!! No te vayas!! (llora) No me dejes sola!!!
Pedro sale de la sala y vuelve a entrar a la sala donde está Sandra postrada en coma.
Pedro: (se detiene) Ricardo? No! No! no soy Ricardo, soy Pedro!
Pedro vuelve a salir por la puerta, pero ya no está la sala de parto. Hay un pasillo de hospital. Vuelve a entrar.
Cambio de luces. Está sandra acostada, como siempre. Junto a ella, en la silla, hay un chaleco de lana pequeño, de bebé. Entra Linda.
Linda: Pedro… estás aquí…
Pedro: Sí… eso creo…
Linda: La señora está mejor
Pedro: Me alegro
Linda: Le hicimos unos exámenes
Pedro: Todo en orden?
Linda: Más o menos
Pedro: Qué quiere decir con más o menos?
Linda: Hay una hormona alterada… Los exámenes de sangre indicaron…
Pedro: (interrumpe, alterado) Qué!? Qué cosa!?
Linda: Cálmate Pedrito…
Pedro: Pedro
Linda: Cálmate Pedro… (silencio) Tu mamá… tiene dos meses de embarazo.
Pedro: Qué?!
Linda: Está embarazada. (nerviosa, sin saber qué hacer) Felicidades, vas a tener un hermanito.
Pedro: Hermanito?
Pedro queda en shock. Linda se acerca y lo abraza.
Faid out luces.
Voz en off de Pedro: Hermanito?
Apagón
FIN
Neresmia
[1] “La Pincoya” es una criatura imaginaria marina perteneciente a la mitología de Chiloé, en el sur de Chile. Tiene el aspecto de una mujer joven y muy hermosa, con una larga cabellera rubia. (Wikipedia)

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