TINDER
- Neresmia

- 9 ene 2018
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 11 abr 2020
Hola estimades, estimadas, estimados. Yo soy Míamenisco, me presento. Y hoy les vengo a tocar unas cancioncillas que creé en un período de mi vida en el que claramente, por lo que van a ver, no iba a terapia psicológica, entonces estaba muy inestable y además estaba sin nada que hacer entonces estaba todo el día en Tinder y saliendo con weones. Fracasos…
Con el tiempo me he dado cuenta de que mi relación amorosa principal es con Tinder, pero no con las personas que uno conoce en tinder, sino con la aplicación. Tengo la app en mi celular, en una pantalla aparte, dentro de una carpeta (porque es una relación prohibida, me da verguenza que la gente en el metro sapee mi celular y vea el logo de tinder) entonces es una carpeta que dice “Me quiero”. Ahí tengo Tinder, mi aplicación menstrual, unas fotos en bikini de un verano que me sentía muy empoderada de mi cuerpo y algunas notas de voz de reflexiones que he hecho volá…
Entonces mi relación es con la app: Tinder. Paso más tiempo editando mi perfil, eligiendo mis fotos, pensando alguna descripción ingeniosa, graciosa, pero a la vez sugerente, coqueta y simple como “me encanta disfrutar de un delicioso pan con paté”, que revisando perfiles.
Me he dado cuenta con el tiempo de que soy esa persona que le muestra a todas sus amigas Tinder “weona descárgate la wea si es muy piola, si el weon no sabe que le gustai hasta que tú le gustai...” Y mis amigas conocen a su media naranja y pololean… siglos… hasta mi mamá está pololeando con un tipo de Tinder. Y vive con él… y me echó de la casa para poder vivir con él… Gracias a que yo le mostré Tinder…
En fin. Les voy a tocar unas canciones que tienen que ver con puras desiluciones y fracasos de weones con los que he malgastado mi tiempo, mi energía y mi vagina… La primera se llama "Macho sensible".


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